viernes 27 de junio de 2008

Más Socorristas y más medios reforzarán el servicio de vigilancia en las playas de Castro Urdiales durante los meses de Julio y Agosto.


La Cruz Roja de Castro Urdiales, va a aumentar el número de socorristas presentes en las playas durante los meses de Julio y Agosto.

Concretamente, durante estos dos meses, la Playa de Oriñón va a pasar a contar permanentemente con cuatro socorristas, y la zona de baño comprendida entre las playas de Brazomar y el Solarium también contará con un socorrista más, el cual principalmente estará presente en la plataforma flotante y se encargará de su vigilancia.

Durante los fines de semana y los días festivos, también se contará con una tercera lancha de salvamento que dará apoyo en la cobertura de las playas de Ostende, Brazomar-Solarium, y Dícido principalmente, puediendose desplazar también hasta la zona de Oriñón si fuese necesario.

Además de la Ambulancia Medicalizada (Operativa todos los dias de la temporada de playas), durante los fines de semana y días festivos, se desplazará una Ambulancia de Soporte Vital Básico a la zona de Arenillas-Oriñón, para dar una respuesta inmediata de transporte sanitario urgente en estos dos arenales, los cuales se encuentran más alejados del núcleo de Castro Urdiales. Esta ambulancia contará con personal sanitario y con desfibrilador semiautomático, entre otro equipamiento específico, el cual resulta vital en situaciones de parada cardio respiratoria.

Con todo ello, Cruz Roja de Castro Urdiales quiere mejorar y reforzar durante estos dos meses, en los que el número de usuarios de las playas se incrementa considerablemente, la respuesta del servicio de vigilancia y salvamento en las playas de Castro Urdiales.

lunes 16 de junio de 2008

Galernas.



Se puede definir la Galerna como un súbito y rápido avance de un frente frío, situación similar previa al desarrollo de una galerna.

Una galerna es un temporal súbito y violento con fuertes ráfagas de viento del oeste al noroeste que suele azotar el Mar Cantábrico y su costa, por lo general entre la primavera y el otoño. Se engloba dentro de los denominados Perturbaciones Atrapadas en la Costa (PAC - en inglés Coastal Trapped Disturbance).

Aparecen en días calurosos y apacibles en los que la llegada de un frente frío viene acompañado de un cambio brusco de la dirección e intensidad del viento, que pueden llegar a superar los 100 km/h. El cielo se oscurece y se produce un fuerte descenso de temperatura, de hasta 10º C, y un descenso rápido de la presión atmosférica. La mar puede llegar a ser gruesa o montañosa y a todo ello se añaden unas cortas pero intensas lluvias.

Las galernas son temidas por los hombres de la mar por ser un fenómeno meteorológico de extremada violencia y que se han cobrado numerosas vidas entre los marineros. La más recordada fue la galerna que se produjo el 20 de abril de 1878, tristemente conocida por la Galerna del Sábado de Gloria y que José María de Pereda recogería en su novela Sotileza. Esa tarde toda la población pescadora se agolpaba en los puertos y en la costa viendo como sus familiares intentaban ganar la costa a bordo de las lanchas y traineras. Perderían la vida 322 pescadores ahogados en el Cantábrico (132 cántabros y 190 vascos) y la conmoción provocada en el país sería muy importante. A partir de este desastre se introducirían mejoras en la navegación (cubierta corrida, partes meteorológicos, salvamento de naúfragos, etc.). Aún así todo ello no quitaría que en las sucesivas galernas se siguiesen produciendo víctimas. Importantes fueron también las de los años 1912, 1914, 1961 entre otras.

Cobertura de la travesía a nado de Berna Angulo entre Castro Urdiales y Getxo.

Imagen extraida de "Diario El Correo".


La embarcación de salvamento "Nivel B" Lima Sierra Brío-620 de la Base de Salvamento Marítimo de Cruz Roja de Castro Urdiales participó el pasado Sábado día 14 de junio, en el dispositivo de cobertura del nadador Berna Angulo, el cual concluyó con éxito la travesía a nado entre Castro y la playa de Ereaga, en Getxo, de 21,5 kilómetros de distancia. El de Abanto invirtió 5 horas y 50 minutos en su reto.

En este dispositivo también tomaron parte embarcaciones de la Base de Salvamento Marítimo de la Cruz Roja de Arriluze (Getxo), de la Ertzaintza, así como una lancha neumática que realizaba las funciones de asistencia y abituallamiento del nadador. El mar se mantuvo en bastante calma, y los mayores problemas para el nadador fueron las corrientes en contra que tuvo que sortear, sobre todo, una vez alcanzado el espigón de El Abra.

martes 10 de junio de 2008

Servicio de Vigilancia y Salvamento en las playas de Castro Urdiales


El próximo Sábado día 14 de junio, Cruz Roja comenzará ha prestar de manera continuada el servicio de vigilancia y salvamento en las playas de Castro Urdiales. Durante la primera quincena del mes de junio, el servicio solo ha permanecido activado los fines de semana, los cuales han transcurrido sin incidentes y total tranquilidad para este servicio, todo ello como consecuencia de unas condiciones meteorológicas muy adversas que nada invitaban a los bañistas a acercarse a los arenales castreños.

Tanto es así, que, sobre todo a lo largo de la jornada del pasado Domingo día 1 de junio, la Cruz Roja de Castro Urdiales, como el resto de servicios de emergencia, permanecia en alerta debido a las fuertes lluvias registradas, y en previsión de tener que ofrecer su ayuda e intervenir con los medios materiales y equipos de rescate y salvamento acuático que posee.

El servicio de vigilancia y salvamento en playas estará conformado diariamente por 18 socorristas, 2 patrones con sus respectivas lanchas de salvamento (más un tercero los fines de semana y festivos con la Lima-Sierra Brío 620), un operador/a de comunicaciones, dos ambulancias (Una de ellas medicalizada con presencia permanenten de un/a médico, enfero/a o auxiliar de clinica, sanitario/a y conductor/a), y dos coordinadores operativos.

A lo largo de la temporada de playas, Cruz Roja realizará sobre todo tareas hacia los usuarios, de prevención de accidentes en las playas (Ya que el mejor salvamento es el que se evita antes de que pueda ocurrir), así como diferentes prácticas de reciclaje y formación continua para el personal del servicio. También se llevarán a cabo varios simulacros que servirán para evaluar de manera real el funcionamiento del servicio ante emergencias, y para mejorar la optimización y respuesta de los diferentes recursos humanos y materiales del servicio ante estas situaciones críticas.

miércoles 4 de junio de 2008

Algunos héroes.


Articulo de Opinión extraido de Diario "El Correo" (PABLO MARTÍNEZ ZARRACINA).

En el mundo de la ficción los héroes suelen presentar una extraña predisposición a meterse en problemas, un raro amor por el riesgo, un indisimulado afán de protagonismo. Son gente cuajada, los héroes. Tipos fríos, seguros de sí mismos. Para ellos, el miedo es un cosquilleo en el estómago: nada que pueda compararse a los redobles de gloria que retumban en su cabeza. Los héroes de ficción son fuertes y perfectos. También insoportables. Lo peor de ellos es que nunca están cuando se les necesita.

Pudimos comprobarlo este fin de semana. En el momento en que se puso a llover en serio, cuando los ríos comenzaron a crecer y el cielo adquirió un inquietante rubor bíblico, tuvimos que arreglárnoslas solos. La falta de previsión de las autoridades hizo que el agua tomase más ventajas de las justificables y, cuando llegó la crecida, allí sólo había vecinos y voluntarios. Gente corriente, tropa del montón dispuesta a plantarle cara a un desastre que, por su envergadura, hacía pensar en las terribles inundaciones del 83.

La madrugada del sábado fue aterradora en muchos lugares de Vizcaya. En medio del caos, los uniformes que transmitieron calma a la población fueron los de la DYA y la Cruz Roja. Rescataron a los vecinos que habían quedado atrapados, auxiliaron enfermos, pusieron bebés a salvo, atendieron ancianos, ayudaron con psicólogos a quien lo necesitaba, incluso salvaron mascotas. Lo hicieron entre un centenar de voluntarios, con más ganas que medios, doblando turnos, multiplicándose, trabajando rápido y con eficacia. Las lanchas de la DYA y la Cruz Roja estuvieron doce horas ininterrumpidas en el agua. Si no hubiese sido por ellos, quizá hoy, además de limpiando barro, estaríamos de luto.

Los héroes de ficción son perfectos y nunca dudan. En el mundo real, los héroes sienten miedo y no siempre saben si hacen lo correcto. Se esfuerzan por cumplir con un deber que ellos mismos se han impuesto: ayudar a quien lo necesita. Nadie les paga un sueldo, se la juegan sin darse importancia y, cuando pasa el peligro, dan un paso atrás. Ellos no se quedan a esperar a los fotógrafos. Si alguien les llama héroes, miran hacia otro lado.

Voluntarios - Angeles Amateurs.


Articulo extraido de Diario "El Correo" (Eva Molano).

Los voluntarios de la DYA y Cruz Roja llevaron el peso del rescate: sumaron más de 150 evacuados en la zona de Fadura y trabajaron hasta 18 horas seguidas.

La primera mano amiga que sintieron los mayoría de los rescatados por el desbordamiento del río Gobela fue la de los integrantes de los equipos de rescate de la DYA y Cruz Roja. La jornada fue maratoniana para los voluntarios, que trabajaron durante más de 18 horas, hasta bien entrada la noche del lunes. Su hazaña les convierte en héroes desinteresados que salvaron vidas y ayudaron a superar momentos de crisis, de pánico.

Desde ancianos a bebés, rescataron a más de 150 personas aisladas en sus domicilios. El centro neurálgico de los efectivos de Cruz Roja acabó en la rotonda de Fadura. A bordo de una zodiac estuvo Pedro Nogueira, pescadero de profesión. Uno de los casos más críticos que atendió en Larrañazubi fue el rescate de una señora de 95 años que necesitaba medicinas. «Me trasladé nadando, mientras se solicitaban refuerzos. Una vez allí, se la medicó in situ». Ya en el barrio de Aldapa, el veterano socorrista cooperó en el rescate de un bebé. Pero no sólo se atendieron urgencias. Si quedaba un hueco, se ayudaba a los demás. «Primero había que establecer prioridades y ver quién necesitaba más ayuda, pero también le compramos una barra de pan a una señora y ayudamos a salir a otra persona que quería coger un vuelo», relató Nogueira.


Cruz Roja sólo evacuó a un herido a Cruces en ambulancia, porque se había dislocado un hombro al resbalarse. Los conductores del vehículo de socorro, Mireia y Jonathatan Mangas, le llevaron hasta el centro hospitalario: «Desde las tres de la mañana del domingo hasta las seis de la tarde, estuvimos mano a mano, sin descansar, pasando frío, mojándonos. Hasta dejamos nuestra propia ropa a la gente que estaba empapada. En esas circunstancias, también les sirves de apoyo psicológico», relata Mangas. La pareja realizó más de 30 traslados; la mayoría, a la residencia municipal Sagrado Corazón.

Sin señales ni semáforos:

Itxaso Rodríguez, enfermera de profesión y voluntaria de la Asociación de Ayuda en Carretera, atendió en la UVI móvil. Con ella a bordo, se trasladó al hospital a una mujer operada hacía 15 días de un problema mamario; un anciano de 79 años se quedó sin medicación en la avenida Salsidu, pero se le atendió en su propio domicilio. En total se hicieron tres traslados al Hospital: «Uno subió a la ambulancia a cambiarse de ropa, pero le entró una crisis asmática motivada por la ansiedad», explicó Rodríguez.

Los conductores de las ambulancias se las desearon para transportar a las víctimas. «Era un caos. Ya no existían direcciones prohibidas ni semáforos. Muchas calles estaban inundadas. Había que echarle imaginación y buscar rutas alternativas», recuerdan. El primer rescate efectuado por la DYA fue a las 4.30 de la mañana frente a Fadura. «La madre estaba con el agua hasta el cuello, toda mojada, y tenía al niño alzado», explica Nelson Porto, especialista en emergencias acuáticas, que permaneció más de 12 horas en el agua. «Era una situación muy complicada, pero cogí a la niña y la llevé directamente a una ambulancia. No sabía dónde estaba pisando, había que andar con mucho cuidado».